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Investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres relacionaron los cambios en la estructura del corazón, o el agrandamiento de las aurículas y ventrículos (visto en las primeras etapas de la falla cardíaca) con la polución del aire.

El hallazgo podría ayudar a explicar el aumento en el número de muertes en áreas con altos niveles de aire sucio, reporta The Guardian. Un informe del año pasado reveló que las personas en el Reino Unido tienen 64 veces más probabilidades de morir por el efecto de la contaminación del aire que las personas que viven en Suecia. Esas muertes pueden estar relacionadas con problemas respiratorios, accidente cerebrovascular y enfermedad de la arteria coronaria.

El material particulado es una mezcla de partículas líquidas y sólidas, de sustancias orgánicas e inorgánicas, que se encuentran en suspensión en el aire. Su composición incluye sulfatos, nitratos, el amoníaco, el cloruro sódico, el carbón, el polvo de minerales, cenizas metálicas y agua, según la Fundación para la Salud Geoambiental.

Después de controlar factores como edad, sexo, ingresos e historial de tabaquismo, el equipo descubrió que una mayor exposición a partículas de PM2.5, partículas de PM10 y dióxido de nitrógeno estaban relacionadas con un mayor volumen de ventrículos derecho e izquierdo después de llenarse con sangre.

El estudio, publicado en la revista Circulation, reportó que la exposición a nitrógeno y dióxido y materia particulada (PM2.5 y PM10) esta relacionada al aumento de tamaño de dos cámaras del corazón: los ventrículos derecho e izquierdo. Esos cambios pueden afectar el rendimiento del corazón y, a menudo, se ven antes de que la falla cardíaca se arraigue.

El equipo utilizó datos de casi 4,000 voluntarios que formaban parte de un esfuerzo de investigación más amplio conocido como el Biobanco del Reino Unido. Estos participantes tenían entre 40 y 69 años de edad, habían estado en la misma dirección para todo el estudio y no tenían enfermedad cardiovascular desde el principio. Fundamentalmente, sus datos incluyeron imágenes de resonancia magnética cardíaca, que ofrecen imágenes detalladas de la estructura y función del corazón.

En promedio, los participantes estuvieron expuestos a concentraciones promedio de PM2.5 de 8-12 μg por metro cúbico, cerca del límite recomendado por la OMS de 10 μg / m3, pero dentro de las pautas del Reino Unido de 25 μg / m3. La investigación del año pasado descubrió que en algunas áreas contaminadas como el centro de Londres, los niveles promedio de PM2.5 eran superiores a 18 μg / m3, con niveles aún más altos en los días de mala contaminación.

Esta investigación se suma al cuerpo de estudios que relaciona la toxicidad de la materia particulada con distintas enfermedades. Por ejemplo, en julio de este año, un extenso estudio comprobó el vínculo entre las partículas contaminantes en el aire causadas por los automóviles y la diabetes. 8.2 millones de vidas humanas se perdieron solo en 2016 por la diabetes inducida por polución.

Después de controlar factores como edad, sexo, ingresos e historial de tabaquismo, el equipo descubrió que una mayor exposición a partículas de PM2.5, partículas de PM10 y dióxido de nitrógeno estaban relacionadas con un mayor volumen de ventrículos derecho e izquierdo después de llenarse con sangre.

El estudio hace una relación importante, pero no confirma que la exposición a la materia particulada sea la causante directa de este cambio en el corazón.

Las consecuencias de la polución son más severas para los países en desarrollo que no tienen límites estrictos sobre la contaminación del aire. Países como Afganistán y Papua Nueva Guinea enfrentan un mayor riesgo de muchos casos de diabetes relacionados con la contaminación del aire, mientras que Estados Unidos tiene un riesgo moderado. En Colombia, según el Ministerio de Ambiente, el límite máximo permisible anual de PM2.5 para 1009 fue de 60 µg/m3 y en el año 2011, de 50 µg/m3.

Fuente. elespectador.com