Compartir este artículo

El año 1930 inauguró una nueva etapa en el país. Se inició el período que, conocido como la “era militar”, implicó la pretorización del sistema político argentino, es decir, la integración de las Fuerzas Armadas como un actor político más, saliendo de sus funciones específicas. El inicio de esta era, cuya víctima fundamental fue la sociedad argentina, se dio con el derrocamiento de Hipólito Yrigoyen.(1)

 

El primer atentado contra la Constitución se produjo el 6 de septiembre de 1930. Este golpe militar no fue realizado por una intervención institucional de las Fuerzas Armadas sino que implicó la colaboración de algunos miembros de las mismas con los sectores conservadores de la sociedad civil.

Posturas contrarias de los militares

Mientras que el general Agustín P. Justo deseaba sólo derrocar a Yrigoyen y expulsar a sus partidarios del poder, el general nacionalista José F. Uriburu, quien encabezó el alzamiento, quería transformar las instituciones y poner fin al liberalismo.

Sin embargo, el proyecto de Uriburu debió ser postergado porque no encontró el apoyo necesario para llevarlo adelante. Casi todos los civiles que acompañaron al general en su gobierno habían formado parte del antiguo régimen conservador.

En 1932, con la asunción de Justo como presidente electo, finalizó el gobierno de facto, pero en el marco de una democracia restringida ya que la UCR se encontraba proscripta. Se inauguró el período conocido como “la década infame”, debido al continuo fomento del fraude electoral desde el gobierno.(1)

Para ampliar información sobre este período, el Profesor de Derecho Político Javier Muñoz detalla los principales acontecimientos que tuvieron lugar en la Argentina luego de 1930.

La columna fue emitida originalmente en la radio universitaria de Argentina @antenalibrefm