Discurso Científico

  1. Discurso científico

De acuerdo con Cassany (1998), “el discurso científico original se representa en unos géneros discursivos (comunicaciones y ponencias en congresos, artículos o papers en revistas especializadas), altamente estereotipados y muy estrictos respecto a cuestiones formales”. El discurso de la ciencia se construye a través de conceptos, definidos como unidades de significación que elaboran los científicos para definir los términos clave que conforman sus teorías.  

  • Grados de reformulación del Discurso Científico 

En coincidencia con Cassany[1] podemos resumir que el discurso científico, es aquella forma de comunicación a través de la que se difunden los conocimientos de un determinado campo disciplinar. En su expresión más técnica y como forma de comunicación de saberes entre cientistas que comparten un mismo conocimiento especializado, se pueden enumerar las revistas científicas, los informes de investigación, las ponencias y artículos de investigación, entre otros.

“La comunicación entre científicos, o sea, entre expertos, (tiene como)… objetivo la producción de saberes nuevos para el mundo científico; pero al comunicar estos avances (los científicos)  pretenden -además- la evaluación y aceptación del trabajo por parte de sus colegas. Este tipo de comunicación es fundamentalmente escrita.”[2]

Pero además, la producción e investigación científica necesita ser comunicada a otros públicos, con menor grado de conocimientos especializados y en diversos contextos de intercambio de mensajes.

En un grado intermedio entre el lenguaje técnico y el general, los discursos rígidos y estructurados de la ciencia comienzan a ser reelaborados. También consideradas  discurso académico, las fichas de cátedra constituyen un ejemplo claro de estas reformulaciones. Estos formatos son muy usados en el ámbito universitario por los profesores para “acercar” conocimientos que en los textos originales pueden presentarse con un alto grado de abstracción. Sin perder la rigurosidad que caracteriza a los textos científicos, la ficha de cátedra se adapta para ser inteligible para aquellos que se inician en la formación, y deben aprehender e incorporar los léxicos especializados propios de esos campos de estudio.

Un tercer grado de reformulación y comunicación del discurso de la ciencia, se aplica en los textos de divulgación, que habitualmente reelaboran y reconfiguran los textos fuente[3] hasta la máxima simplificación[4] de los conceptos y términos técnicos. Los textos de divulgación son regularmente difundidos por los medios de comunicación, y es obra de periodistas (en algunos casos, profesionalizados en diversos temas de interés) que convierten en noticia un determinado conocimiento, o acuden a “los especialistas” para indagar o profundizar un hecho de actualidad. Este tipo de textos (gráficos, radiales, audiovisuales o multimediales) permiten informar a la población general sobre algún descubrimiento “científico” a través de los medios, plataformas multimedia o internet.

En el siguiente cuadro, Cassany[5] grafica cómo se dan esos grados de reformulación, desde el discurso científico al de divulgación.

[1] Helena Calsamiglia (coord.), Sebastián Bonilla, Daniel Cassany, Carmen López, Jaume Martí (1)Universitat Pompeu Fabra, en Actas del I Simposio Internacional de Análisis del Discurso. Universidad Complutense de Madrid. 20/22-4-98 (en prensa).

[2]_http://comprenderyproducirtextos.blogspot.com.ar/2000/12/el-discurso-cientifico-acedemico.html

[3] El término designa al texto del que se parte para aplicar reformulaciones, que configuran un nuevo texto.

[4] La simplificación es una técnica de reformulación discursiva, en la cual a partir de un texto fuente se llega a uno más inteligible por  estrategias como la expansión, reducción o variación de la información. Para ampliar, recomendamos leer “Las estrategias de reformulación: el paso desde un texto-fuente a un texto de divulgación didáctica” de Juana Marinkovich (Literatura y Lingüísitcas Nº 16)

[5] Op Cit