Compartir este artículo

El hierro es un metal de transición con características muy particulares, es uno de los elementos más abundantes en la corteza terrestre y en mayor proporción en el núcleo de la Tierra. Por su densidad, podría pensarse que en estado sólido, se hunde en cualquier líquido. Pero, ¿qué pasa si ese líquido es mercurio?

El hierro (Fe en la Tabla Periódica de elementos químicos) es un metal maleable, de color gris plateado y presenta propiedades magnéticas; es ferromagnético a temperatura ambiente y presión atmosférica. Es extremadamente duro y denso.

 


Vistas las características de este potente elemento, podría pensarse que el mercurio, conocido antiguamente como plata líquida, debería ser como agua para un yunque de hierro. El mercurio (con símbolo químico Hg) a temperatura ambiente es líquido. Es mal conductor del calor, comparado con otros metales, aunque no es mal conductor de la electricidad, y se alea fácilmente con muchos otros metales como el oro o la plata, produciendo amalgamas. Si aún no identificas a qué metal nos referimos, se trata del famoso hilo gris en el interior de los termómetros.

El hierro no se hunde en el mercurio

Para hacernos más gráfico este fenómeno, unos curiosos experimentadores de la web han realizado la siguiente demostración. Allí se puede observar que el mercurio presenta una densidad superior a la del hierro (13.6 g/ml vs 7.8 g/ml), por tanto, si intentas sumergir un yunque de hierro en un recipiente que contenga mercurio, este flotará.

NOTA: no intentes realizar esto si no cuentas con el equipo de protección necesario (el mercurio es un elemento muy tóxico!)