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En Cartas a quien pretende enseñar, Paulo Freire les habla a los docentes sobre los aspectos más delicados de la práctica educativa, y lo hace con la firmeza y la generosidad que caracterizan su estilo.



En contra de los tabúes que terminan produciendo profesores débiles y vacilantes, defiende la necesidad de una autoridad que nada tiene que ver con la arrogancia y que, por el contrario, permite la confianza del maestro en sus propios saberes y convicciones y en su capacidad para vincularse con los alumnos y proponerles otros mundos posibles. Las cartas recuperan el sabor del diálogo y el valor de la transmisión que surge de la experiencia.

La imaginación que nos lleva a sueños posibles o imposibles siempre es necesaria. Es preciso estimular la imaginación de los educandos, usarla en el «diseño» de la escuela con la que ellos sueñan. ¿Por qué no poner en práctica dentro del salón de clase una parte de esa escuela? ¿Por qué, al discutir la imaginación o los proyectos, no les subrayamos a los educandos los obstáculos concretos —aunque algunos sean por el momento insuperables— para la realización de su imaginación? ¿Por qué no enfatizar el derecho a imaginar, soñar y luchar por el sueño? Al fin y al cabo es preciso dejar bien claro que la imaginación no es ejercicio de gente desconectada de la realidad, que vive en el aire. Por el contrario, al imaginar alguna cosa lo hacemos condicionados precisamente por la falta de lo concreto. Cuando el niño imagina una escuela alegre y libre es porque la suya le niega la libertad y la alegría.

Link al Libro completo Cartas-a-quien-pretende-enseñar

Indice del Contenido del texto

Prólogo
Por Rosa María Torres

Introducción

Primeras palabras: Maestra-tía: la trampa
Primera carta: Enseñar-aprender
Lectura del mundo-lectura de la palabra
Segunda carta: No permita que el miedo a la dificultad lo paralice
Tercera carta: «Vine a hacer el curso de magisterio porque no tuve otra posibilidad»
Cuarta carta: De las cualidades indispensables para el mejor desempeño de las maestras y los
maestros progresistas
Quinta carta: Primer día de clase
Sexta carta: De las relaciones entre la educadora y los educandos
Séptima carta: De hablarle al educando a hablarle a él y con él; de oír al educando a ser
oído por él
Octava carta: Identidad cultural y educación
Novena carta: Contexto concreto-contexto teórico
Décima carta: Una vez más, la cuestión de la disciplina
Últimas palabras: Saber y crecer-todo que ver